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Mejores plataformas de Dominios y DNS

Registra tu dominio y apúntalo a donde vive tu producto.

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El dominio es lo que hace que tu proyecto parezca un producto, y cuesta unos euros al año. Es también de las pocas cosas del stack que se quedan contigo para siempre: puedes cambiar de framework, de hosting y de base de datos, pero el dominio es tu dirección.

Lo que compras aquí es solo eso, el nombre, más un panel para gestionar los DNS. Ignora el hosting, el correo y los certificados que el registrador intentará añadirte en el carrito: eso ya está resuelto en otras partes de tu stack.

Compara siempre el precio de renovación y comprueba que la privacidad de WHOIS viene incluida. Son los dos únicos números que diferencian de verdad a unos de otros.

Cómo elegir: Dominios y DNS

Mira el precio de renovación, no el del primer año

El patrón del sector es una oferta agresiva de entrada y una subida notable a partir del segundo año. Un dominio que cuesta un euro el primer año puede costar quince el segundo. Como los dominios se quedan contigo mucho tiempo, la renovación es el precio que importa.

Privacidad de WHOIS incluida

Sin ella, tu nombre, tu dirección y tu teléfono quedan públicos en el registro del dominio, y empiezan a llegarte llamadas y correos de agencias. Los registradores decentes la incluyen gratis; los que la cobran aparte están cobrando por no publicar tus datos.

Que gestionar los DNS no sea un suplicio

Es lo único que vas a hacer de verdad en el panel: crear un registro A o un CNAME para apuntar el dominio a donde vive tu producto, y añadir los registros de correo. Un panel que lo pone fácil y propaga rápido vale más que dos euros de descuento.

Que no te intenten vender diez cosas más

Casi todos los registradores venden hosting, correo, certificados y constructores de webs, y algunos convierten el proceso de compra en una carrera de obstáculos con casillas premarcadas. Tú solo quieres el dominio: el resto ya lo tienes resuelto.

Preguntas frecuentes

¿Qué extensión elijo?

Si vendes a un país concreto, la extensión de ese país transmite cercanía. Si tu producto es técnico, .dev, .app o .io funcionan bien y no chirrían. El .com sigue siendo el que la gente teclea por defecto, así que si está libre y no cuesta una fortuna, cógelo.

¿Compro el dominio donde alojo el proyecto?

No hace falta y a veces conviene separarlo: tener el dominio en un registrador y el proyecto en otra plataforma te deja mudar el hosting sin tocar el dominio. Apuntar uno a otro son dos registros DNS.

¿Necesito comprar un certificado SSL?

No. Tu plataforma de hosting o tu panel de deploy emite y renueva el certificado gratis en cuanto el dominio apunta bien. Si un registrador te intenta vender uno para una web normal, ignóralo.

¿Ya usas una y buscas otra cosa?

Para cada una tienes su página de alternativas, con el motivo habitual por el que la gente se va y qué más hay en dominios y dns.

Rutas que usan estas herramientas

Actualizado el