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Mejores plataformas de VPS y cloud

Servidores y nube para controlar tu infraestructura al mejor precio.

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Un VPS es una máquina entera para ti por precio de suscripción: acceso root, la puedes usar para lo que quieras y el coste no crece cuando añades el proyecto número cinco.

Es la opción de quien tiene varios proyectos y quiere costes fijos, o de quien necesita algo que las plataformas gestionadas no permiten. A cambio asumes lo que antes hacía otro: mantener el sistema al día, cerrar los puertos que no uses y responder de los backups.

Con un panel de deploy encima, la experiencia se parece bastante a la de un PaaS moderno, así que el salto es menos duro de lo que era hace unos años.

Cómo elegir: VPS y cloud

La memoria es lo que se queda corto, no el procesador

En casi todos los proyectos pequeños el cuello de botella es la RAM. Un panel de deploy con un par de bases de datos y algún contenedor se mueve mal por debajo de 4 GB. Empieza ahí y sube si hace falta: todos estos proveedores permiten redimensionar la máquina más adelante.

Precio por recurso, no precio a secas

La diferencia entre proveedores no es de céntimos, es de veces. Por lo que uno cobra por una máquina, otro te da el doble de memoria y disco. Compara siempre RAM, núcleos y transferencia incluida en el mismo plan, y mira si el tráfico saliente se cobra aparte, que es donde aparecen las facturas raras.

Dónde está el servidor

Elige la región más cercana a tus usuarios, no a ti. Y si vas a manejar datos personales de gente en Europa, tenerlo dentro de la UE te simplifica bastante el papeleo del RGPD.

Qué te dan además de la máquina

Un VPS pelado es solo eso. Algunos proveedores añaden snapshots automáticos, backups gestionados, balanceadores, almacenamiento de objetos o bases de datos administradas. Si vas a necesitar esas piezas, salen más baratas dentro del mismo proveedor que montadas a mano.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un VPS y un hosting gestionado?

En un VPS tienes acceso root a una máquina entera: instalas lo que quieras y respondes tú de las actualizaciones, la seguridad y los backups. En un hosting gestionado das a un botón y otro se encarga. El VPS es más barato y más flexible; el gestionado te devuelve tiempo.

¿Necesito saber administrar sistemas?

Menos de lo que parece. Con un panel de deploy encima del VPS, los despliegues, los certificados y las bases de datos se resuelven desde una interfaz web. Lo que sí tienes que hacer tú es lo básico de seguridad al crear la máquina y comprobar de vez en cuando que los backups existen.

¿Cuándo compensa mudarse de un PaaS a un VPS?

Cuando tienes varios proyectos y la suma de facturas supera el coste de un servidor, o cuando necesitas algo que la plataforma gestionada no deja hacer. Con un proyecto solo casi nunca compensa: pagarías con tu tiempo lo que ahorras en la factura.

¿Ya usas una y buscas otra cosa?

Para cada una tienes su página de alternativas, con el motivo habitual por el que la gente se va y qué más hay en vps y cloud.

Rutas que usan estas herramientas

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